¿Te agobia enero? Cierre de 2025 + IVA 4T. Los 5 dolores más comunes de estas fechas

Escrito el 21/01/2026
sergio


Enero no es el mes de Hacienda: es el mes en el que tu negocio se mira al espejo. Si no tienes control de margen y caja, no estás dirigiendo… estás aguantando.

Si llevas una micropyme o eres autónomo, hay un momento del año que lo deja todo al descubierto: enero.
No por dramatismo. Por matemática pura.

A estas alturas (en torno al 21 de enero) se juntan tres cosas que no suelen perdonar:

  • el cierre de 2025 (lo que pasó, de verdad),

  • los impuestos del 4º trimestre (lo que toca pagar ya),

  • y el arranque de 2026 (las decisiones que van a marcar tu año).

Y aquí aparece la pregunta que casi nadie se formula a tiempo:

¿Mi negocio está bien… o solo está aguantando?

Este artículo es para que lo veas con claridad. Sin tecnicismos. Con foco en lo importante: los 5 dolores más comunes de estas fechas y qué soluciones aplicaría un CFO externo para que el cierre no sea un infierno todos los años.

1) “He facturado, pero no sé si he ganado”

La facturación es un número bonito, pero incompleto.

En enero se repite esta escena: trabajas todo el año, ves movimiento, incluso piensas “no ha ido mal”… y aun así no sientes tranquilidad. Porque en el fondo no sabes esto:

  • ¿cuánto margen has generado?

  • ¿qué te ha costado sostener la estructura?

  • ¿qué gastos te están drenando sin que lo notes?

  • ¿cuánto te podrías pagar con seguridad?

La carencia real: no tienes una cuenta de resultados útil para dirigir, sino un “cumplimiento” para presentar.

La solución: un cierre económico claro, que te diga qué líneas ganan dinero, cuáles te hacen perder tiempo y margen, y qué tocar para mejorar desde febrero.

Facturar es vender. Ganar es quedarse con margen y mantener caja.

2) “Llega el IVA y me quedo sin aire”

Muchos negocios no van mal por ventas. Van mal por caja.

Y enero es el mes donde se nota porque coinciden muchas salidas:

  • impuestos,

  • proveedores,

  • cuotas,

  • seguros,

  • préstamos,

  • nóminas (si aplica).

Cuando no hay previsión, lo habitual es vivir en modo “a ver si entra algo”. Y ese modo desgasta.

La carencia real: no existe una previsión de tesorería.
Se mira el banco, no la película completa.

La solución: una previsión de caja a 13 semanas + plan de cobros y pagos.
Con eso cambias de “reaccionar” a “anticiparte”.

3) “Voy tarde con todo lo fiscal”

Si cada trimestre es una carrera contrarreloj, no es porque seas un desastre.

Es porque tu negocio no tiene sistema de orden y cierre.
Y sin sistema, el cierre anual se convierte en un caos.

La carencia real: falta rutina: documentación, clasificación de gastos, cierres mensuales.

La solución: calendario fiscal + checklist mensual + una carpeta única que te evite el clásico “me falta una factura” el último día.

Esto no es burocracia: es recuperar foco y tranquilidad.

4) “Trabajo muchísimo y no lo noto”

Este dolor es el más silencioso. Porque no duele un día: desgasta durante meses.

Cuando el trabajo no se traduce en mejora, suele haber un problema en:

  • precios,

  • costes,

  • descuentos,

  • mix de producto/servicio,

  • o en clientes que “mueven mucho” pero dejan poco.

La carencia real: no sabes el margen por línea o por servicio.

La solución: medir margen por producto/servicio, calcular punto muerto y tomar decisiones rápidas:

  • subir precio donde toca,

  • paquetizar,

  • eliminar lo que no compensa,

  • renegociar compras,

  • cambiar condiciones de cobro.

No necesitas “hacer más”. Muchas veces necesitas ganar más por lo que ya haces.

5) “Tomo decisiones grandes con datos pequeños”

Enero también trae decisiones que pesan:

  • contratar o no,

  • invertir o no,

  • pedir financiación,

  • abrir otra línea,

  • cerrar una que te drena.

La intuición es valiosa. Pero cuando no está apoyada en números, se convierte en riesgo innecesario.

La carencia real: no hay un plan anual con escenarios.

La solución: un plan 2026 con objetivos + 2–3 escenarios (conservador / realista / ambicioso) y revisión trimestral.
No para tener un documento bonito. Para decidir con calma y criterio.

Entonces… ¿qué aporta un CFO externo?

Un asesor fiscal es imprescindible para cumplir.

Pero un CFO externo hace algo diferente: te ayuda a dirigir.
Traduce la contabilidad y los números en decisiones concretas:

  • qué recortar,

  • qué potenciar,

  • cuánto te puedes pagar,

  • qué te puedes permitir,

  • cómo ordenar la caja,

  • y qué pasos dar para crecer sin ahogarte.

En enero se entiende perfectamente por qué esto importa: porque es cuando el negocio te enseña la realidad.

Checklist “CIERRE” (para hacer hoy en menos de una hora)

Si quieres un mínimo de control ya, empieza por esto:

  1. Reúne facturas del 4T y revisa el banco (movimientos grandes sin factura = riesgo).

  2. Separa trabajo hecho vs cobrado (ojo a lo pendiente).

  3. Estima margen y gastos fijos (aunque sea aproximado).

  4. Haz una previsión de caja a 13 semanas (entradas/salidas/saldo).

  5. Define 3 decisiones para febrero (precio, gasto, cobros, proveedores).

Si quieres que te lo deje ordenado en serio

Si me escribes “CIERRE”, te paso una checklist completa para:

  • cerrar 2025 con claridad,

  • presentar el 4T sin sustos,

  • y arrancar 2026 con un sistema de control (sin ansiedad)..

Porque un negocio no debería exigir heroicidad.
Debería darte estabilidad, margen y tranquilidad.

Si quieres que te ayude con tus finanzas personales como Empresario:

🗓️ Agenda tu sesión gratuita de 30 minutos:
👉 https://www.planificatusfinanzas.com/agendar-reunion


Informe macro final de año Informe macro final de año