Los mercados privados llegan al pequeño inversor, pero antes de invertir conviene saber cuánto patrimonio tienes ya inmovilizado y qué liquidez necesitas. Durante muchos años, invertir en empresas no cotizadas, deuda privada, infraestructuras o determinados proyectos inmobiliarios estuvo principalmente al alcance de grandes patrimonios e inversores institucionales. Sin embargo, esta frontera se está reduciendo y cada vez existen más vehículos que permiten al inversor particular incorporar mercados privados a su cartera.